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8 de julio de 2009

Khuyakuyki yanasa Violeta

Par de guerilleros frustrados los que hoy se han venido a encontrar tras sus largos, o no tanto, andares respectivos. Par de soñadores con los pies sobre la tierra. Par de científicos sociales en ciernes, escarbando entre los paradigmas de la política y la economía. Par de sujetos esperándose por años, uno mas que la otra. Par de cuasi adultos planificando (planificación, compañera) la adultez, la vejez y la muerte. Par de cursis, par de felizmente cursis, par de increíblemente cursis. Par que en tres semanas ha sabido constituirse en revolución. Par que apunta, en un mix de hoces, martillos y cruces, a la construcción de muchos pares, habilitados a ser felices como este par. Par de cuerdos escapando de la locura insensible que, desde las bajas, medianas y altas esferas del poder burgués, intenta controlar nuestras mentes. Par que se hace impar, par que se vuelve uno en cada abrazo, en cada beso, en cada mirada, en cada caricia, en cada palabra. Par desde ayer, hoy y siempre. Par hasta la victoria y más allá. Par desde el centro de la tierra hasta Abell 1835 (y no 2125). Par de compañeros de vida. Par de compañeros de lucha. Par, Pau. It's real love (Jhon Lennon dixit). Par que se hizo impar y que se volvió uno ante la desatenta mirada de dios y del mundo. Y que se me venga encima, porque en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos, mucho más que un par. Cuenta conmigo, no hasta dos, que es sólo un par, ni hasta diez, que son cinco pares, sino conmigo. Par y más. Par, mi negra.

26 de junio de 2009

SOBRE HUAMÁN, EL PARO NACIONAL Y LA REVOLUCIÓN

Leía hace unos días en “La Primera”, el diario de la burguesía nacionalista, la columna del director. En ella, César Lévano respaldaba explícitamente la decisión de Mario Huamán de plegarse sólo parcialmente al Paro Nacional convocado por diversas organizaciones sociales para los días 7, 8 y 9 de julio. Lévano, además, condenaba a quienes, según sus propias palabras, “consideran que la revolución está a la vuelta de la esquina”, e instaba a la población a no perder de vista la posibilidad electoral en el 2011, que es a donde apunta la CGTP con Huamán a la cabeza, aunque claro, siempre detrás del Comandante Humala. La posición inicial de Huamán fue que la CGTP se plegara al Paro Nacional únicamente el día 8 de julio, bajo la consigna de exigir la salida del Premier Simon -si es que no solo la de la Ministra Cabanillas. La estrategia política de la burocracia sindical resulta evidente a través de sus acciones y del respaldo de Lévano: claudicar la lucha de las masas obreras, campesinas e indígenas, intentando desviar el potencial revolucionario de éstas hacia una salida electorera que no representará cambios sustantivos en la condición de explotación a la que éstos se enfrentan día a día, con la complicidad de un Estado y de un gobierno que sirven a los intereses de la burguesía nacional e internacional. Qué beneficios obtendrán Huamán y su dirigencia está aún por verse, tal vez algún Ministerio, o algunos puestos en el Congreso, o en el mejor de los casos una Vicepresidencia. Los perdedores serán los mismos de siempre, entusiasmados algunos con la esperanza de cambio. Sin embargo, las bases obreras han puesto en jaque a Huamán y lo han obligado a reconsiderar la decisión inicial de la CGTP, por lo que ahora el gremio de trabajadores se unirá a los campesinos, indígenas, estudiantes y diversas organizaciones sociales para que durante tres días el país exija que se vaya García, pues es él el responsable no solo de los acontecimientos recientes en Bagua –que permiten rememorar inequívocamente lo que pasó en El Frontón- sino de la grave crisis económica, política y social por la que atraviesa el país. García se empeñó primero en negar la crisis, en decir que estábamos “blindados”. Luego, desde la Presidencia de la República se ha empeñado, ante la pasiva mirada de Huamán, en que la crisis la paguen los trabajadores y no los capitalistas, quienes son los que la han originado. Extraño, muy extraño, que cuando todo iba bien y el ciclo económico se encontraba en su fase expansiva, hayan sido los empresarios y no los trabajadores quienes se apropiaron de la riqueza, y que ahora sean los explotados los que tienen que pagar la crisis. Extraño para quien no entiende que este sistema funciona así, y que por eso es necesario no sólo regularlo, sino transformarlo en uno radicalmente opuesto. La revolución podrá no estar a la vuela de la esquina, como afirma Lévano. Sin embargo resulta fundamental preguntarse el por qué no lo está (si es que realmente no lo está). Las protestas populares en el Perú son, en opinión de este humilde guerrillerito frustrado, la materialización de las contradicciones entre el desarrollo actual de las fuerzas productivas y el modo de producción que continúa operando en la economía peruana. Las condiciones objetivas están dadas para la revolución, como lo demuestran, por ejemplo, las medidas de lucha de los mineros de Doe Run, quienes exigen poner la administración de la empresa bajo el control de los trabajadores. Creo que la principal debilidad radica en las condiciones subjetivas: el partido del proletariado. No existe una dirección capaz de encausar las justas reivindicaciones del proletariado y de los explotados. La CGTP, en cumplimiento de su responsabilidad gremial, ha debido ponerse a la cabeza de las luchas sociales del pueblo peruano, pero la dirección ha abandonado la lucha de las masas para la construcción de proyectos personales. Sin embargo, el proletariado exige cada vez más una respuesta contundente de su órgano gremial. Huamán debe abandonar sus proyectos personales y constituir a la CGTP en un órgano de lucha frente al gobierno de García, asumiendo las justas reivindicaciones campesinas e indígenas. Por eso este 7, 8 y 9 la CGTP debe ponerse al frente de las protestas populares, exigiendo la salida de García y la conformación de un gobierno de frente obrero, campesino y popular. Por eso, Huamán, olvídate por un momento de las elecciones. Por eso, César Lévano, cállate un rato. ¡VIVA EL PARO NACIONAL DEL 7, 8 Y 9 DE JULIO! ¡FUERA GARCÍA!¡POR UN GOBIERNO DE FRENTE OBRERO, CAMPESINO Y POPULAR!

16 de mayo de 2009

TE QUEDASTE CORTO, AH1N1

La pobre Keiko Fujimori ha sido atacada por un mal destructivo, que la tiene y la mantiene en la peor de las crisis. Su padre, que por años gobernó el Perú a su gusto y antojo, ha sido puesto en cuarentena extendida a 25 años, por el grave riesgo que implica la enfermedad que lo aqueja, pues fue él quien al parecer contagió a su sobrealimentada heredera. Sin embargo, el contagio de tan peligrosa enfermedad no ha detenido su crecimiento exponencial y se ha extendido y apoderado poco a poco de los cuerpos de Carlos Raffo (un publicista con rostro de borrachera sabatina y resaca dominical), Martha Hildebrandt (una lingüista a la que vida y la obstinación conservadora y racista le impidieron ser feliz), Martha Moyano (cuyo mayor mérito es ser la hermana de María Elena, dinamitada mil veces por los esquizofrénicos de Sendero Luminoso), Renzo Reggiardo (un NN que se dedica a perseguir a Manuel Burga, tan incapaz como él) y una tira de hombrecitos y mujercitas disfrazados, sin vergüenza, de naranjitas horripilantes exigiendo libertad para el enfermo, aquel que se encargó de contagiarlos a todos. La peligrosa enfermedad que aqueja a Keiko Fujimori parece haberse apoderado también de su norteamericano esposo, quien ya muestra síntomas severos de ridiculez e imbecilidad. Kenji Fujimori, quien estudió en EEUU ganando su padre S/. 2200 y a quien el mal ataca desde siempre, se encuentra feliz de haber sido poseído por la enfermedad, y se esmera a diario en contagiar a su perro frotándose con él. Ni que decir de Santiago Fujimori, hermano del agente contaminante, quien repite argumentos primariosos a causa también de la enfermedad que lo ha sumido en la completa falta de razonamiento, científico y moral. Resulta que este grupo de enfermos cuasi terminales ha decidido que para salvarse necesitan ganar una elección presidencial, lanzando como candidata a Keiko, contagiada a más no poder, quien además de los síntomas ya conocidos –llámense proclividad a la corrupción, al populismo, a la persecución política, a los mercados libres, entre otros- presenta un grave cuadro de estupidez (que sumado al de su esposo linda con el imposible). Y entonces han soltado su máxima de campaña: liberaremos a Alberto Fujimori, amo y señor de éstas tierras, hoy encerrado injustamente por habernos llenado a todos de miseria en los bolsillos y en el alma, por habernos contagiado ésta podrida enfermedad. Y es entonces cuando el virus va mutando y se apodera impunemente de un montón de soldaditos color naranja, activando en ellos el gen de la enfermedad que siempre estuvo incubando pero que necesitaba un empujoncito. Y es así como los Jaime Bayly, los Federico Salazar, los Jaime de Althaus, los Nicolás Lúcar se van alineando a la cabeza de un grupo de contagiados cuya pobreza es aprovechada por los enfermos de siempre para enfermarlos también, para no sentirse solos, para ser enfermos privilegiados. Y es así como un país se infecta, comiendo mierda, escuchando mierda, leyendo mierda.

26 de febrero de 2009

SOBRE LA OBJETIVIDAD O RELATIVIDAD DEL PROLETARIADO

Habiéndose suscitado el debate en el blog del camarada Pedro Llanos (http://apuntesalsur.blogspot.com/), he preferido argumentar desde aquí a la discusión entre el buen Pedro y Carlos Mejía.
Primero, ¿son relativas o absolutas las clases sociales? Bien hace Pedro en citar a Engels para definir al proletariado: "Por proletarios se comprende a la clase de los trabajadores asalariados modernos, que, privados de medios de producción propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir". ¿Quiénes, entonces, son proletarios en un país como el Perú? Existe, pues, objetivamente, una gran masa de proletarios peruanos, trabajadores de las mineras, las empresas agroindustriales, las textileras, y así, sucesivamente, hasta las más remotas medianas y pequeñas empresas de una sociedad en la que conviven, a pocos metros de distancia, capitalismos tan dispares.
La existencia objetiva de un proletariado obrero o campesino no cierra las puertas a la existencia de, en palabras del propio Lenin, un semi-proletariado. ¿A quién, díganme, vende su fuerza de trabajo el caramelero, el cambista, el hombre-locutorio? El desarrollo del capitalismo ha engendrado nuevas formas de explotación, y así, se han semi-proletarizado sectores que, de no haberlo hecho, serían hoy parte un ejército de reserva interminable. Cabe preguntarse, entonces, si todo este mar de gente encaja estrictamente en la categoría de "proletario". Entiendo que la respuesta es no. Sin embargo, éste hecho no relativiza la categoría proletaria, la mantiene inalterable y es, por tanto, objetiva.
El error de Mejía está, creo, en argumentar que es necesario abandonar el modelo de proletariado único, uniforme. Y creo haber argumentado el por qué: el proletariado es uno solo y existe objetivamente como categoría científica y empírica, mas existen sectores explotados por el sistema capitalista ajenos a la expropiación de la plusvalía por parte de un patrón. ¿Es el propio sistema el que se apropia de la plusvalía de los autoempleados? ¿Qué nueva clase de proletariado es éste que vende su fuerza de trabajo a sí mismo obligado por las condiciones de exclusión que el sistema reproduce? ¿Es éste autoempleado un verdadero proletario? No, creo que es obvio que no. Pero insisto, eso no relativiza la categoría en sí misma.
Como propone el mismo Lenin, es necesario que el proletariado (obrero y campesino en el caso peruano), el gran motor de la transformación en su condición de clase abiertamente opuesta a la burguesía, sepa articular a sectores no proletarios - llámense semi-proletarios y pequeños burgueses- como parte del proyecto proletario, pues sólo la confluencia de éstas fuerzas será capaz de derrotar a la burguesía capitalista. Una clase en confluencia con otras, en la que la naturaleza proletaria no se relativiza, sino que, por el contrario, se afirma.
Creo que es fundamental discutir también, como lo han venido haciendo ya ambos camaradas, la real dimensión de la conciencia de clase. Una cosa es que el proletariado exista y otra es que la conciencia de clase proletaria esté extendida dentro del proletariado. Tengo serias dudas de que así sea. Es todo por ahora. Sé que esto da para más. Espero que sus comentarios hagan que de todavía para mucho más.

17 de febrero de 2009

Pronunciamiento sobre el plantón en contra del alza de las boletas

A los y las estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales y a la comunidad en general:
El día miércoles 4 de febrero, desde las 11 de la mañana, un grupo numeroso de alumnos y alumnas, que en su momento estuvo alrededor de los 250, protestamos contra el alza arbitraria e injustificada de las boletas. La protesta se realizó en las afueras del edificio McGregor, donde en uno de los salones se venía realizando la sesión de Consejo Universitario con la participación de tres Representantes Estudiantiles, el Rector, los Vicerrectores y los Decanos.
Nuestros Representantes Estudiantiles plantearon, como uno de los objetivos a corto plazo, que el costo de las boletas no se incremente en 6% -como habían propuesto, de manera arbitraria, las autoridades no estudiantiles de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)- sino únicamente en 3.51%, según el índice de inflación del sector educación publicado por el INEI.
Contrariamente a la voluntad del gremio estudiantil, las autoridades no estudiantiles decidieron no incluir la discusión sobre el incremento de las boletas como punto de agenda en la sesión de Consejo Universitario. Ante la indiferencia de la opinión de los y las estudiantes, el gremio organizado decidió ocupar pacíficamente cada una de las salidas del edificio McGregor, como medida de resistencia y presión frente a la actitud injusta de las autoridades no estudiantiles de la PUCP, solicitando que el tema se coloque en agenda y se discuta inmediatamente.
Haciendo escuchar nuestra voz de protesta conseguimos el primer triunfo del gremio: que el tema se discutiera en la sesión de Consejo Universitario. Durante casi 4 horas los estudiantes protestamos contra el alza injustificada de las boletas. Protestamos, también, porque los y las estudiantes no tenemos acceso a información detallada sobre los ingresos y los gastos que realiza la PUCP. Protestamos, además, porque la PUCP no nos permite tener una representación efectiva en los estamentos de decisión.
Lamentablemente la postura del Rector, los Vicerrectores, Directores Académicos y los Decanos permitió que se aprobara un alza de 6% en el costo de las boletas respecto al año pasado. Queremos resaltar que éste no es un hecho aislado, sino que obedece a la política de “elitización” que se viene llevando a cabo en la PUCP desde hace ya varios años, impidiendo a los y las estudiantes de menores recursos económicos ingresar a sus aulas, apartándola de los principios humanistas que la inspiraron y que tanto se publicitan.
Ante tal circunstancia, ajena a los principios de la PUCP y a la voluntad de los estudiantes, la Mesa Directiva de la Facultad de Ciencias Sociales condena el accionar de las autoridades no estudiantiles de la PUCP y se reafirma en su compromiso de representar al gremio estudiantil de la Facultad y defender sus legítimos intereses, por lo que se compromete a seguir los mecanismos que los Estatutos de la Facultad y de la Universidad contemplan, para lo cual requiere de la participación activa de los y las estudiantes.
Se tiene que recalcar, por último, que nuestra Decana, Catalina Romero, no participó de esta sesión del Consejo Universitario, por lo que confiamos que ella llevará nuestra voz a futuro. Este es el principio de la lucha por una Universidad no elitista ni excluyente y por un país para todos. Es ahora cuando no debemos claudicar.
¡UNIDAD PARA LUCHAR! ¡UNIDAD PARA VENCER!
Mesa Directiva de la Facultad de Ciencias Sociales

31 de enero de 2009

Sobre el alza de boletas en la PUCP y los estudiantes

Ayer, viernes 30 de enero de 2009, ha sido un día especial. Soy estrictamente honesto cuando afirmo que no había visto nunca tantos alumnos juntos en un aula por voluntad propia, por convicción. A lo mejor en otras ocasiones ha sido así, pero es la primera vez que lo presencio. Miento, es la segunda vez. El debate para las elecciones al Centro Federado de Sociales también estuvo lleno. Y también estuve ahí. Estos ojitos, achinados por el sobrepeso, han debutado por segunda vez. Ayer estuve sentado junto a 60 estudiantes más, como tú, como yo, discutiendo el alza de las pensiones en la PUCP. Se dijo que: 1) Las están ajustando por el índice de inflación general en lugar de ajustarlas por el índice de inflación educacional; 2) Cuando el índice de inflación educacional era más alto las ajustaban por ahí, pero ahora que es menor lo mandan a la mierdita; 3) Los salarios de los profesores van a aumentar en 6%, mientras que los de los trabajadores no docentes sólo en 4%; 4) Los estudiantes no tenemos por qué financiar el déficit que la Universidad ha creado irresponsablemente; 5) A mi vieja no le han subido un puto céntimo el sueldo miserable que le pagan en el Estado; 6) A las autoridades no estudiantiles de la Universidad no se les ha ocurrido que muchos alumnos van a dejar de matricularse, al menos parcialmente; 7) La PUCP ha dejado de ser lo que era para convertirse en una empresa; y 8) etc. Se dijo tanto y tanto ayer, que por momentos temía que se extraviara el rumbo de la discusión. Temía extraviarme yo ante semejante bombardeo de argumentaciones y propuestas. Finalmente, la decisión estudiantil, tanto de los representante gremiales como de los agremiados, ha sido conformar dos comisiones: una, encargada de plantear en términos legales que ésta decisión arbitraria es no sólo injusta, sino legalmente improcedente; y la otra, encargada de informar a los estudiantes sobre éste hecho y movilizarnos para expresar nuestra voz de protesta el próximo miércoles, mientras se desarrolla la reunión de Consejo Universitario. En qué términos deben “negociar” los representantes gremiales es algo que está aún por definirse, pero si algo está claro es que nuestros derechos, como parte de la Comunidad Universitaria, no pueden ser vulnerados. Ni por dios, si es que se le ocurre existir.
Decía al inicio que ayer fue un día especial. Y es que creo que más allá del debate y las propuestas, los estudiantes estamos volviendo a ser partícipes de nuestra Universidad. Estamos generando espacios propios. Estamos retomando la actitud política que habíamos perdido, que nos habían quitado, que nos habíamos dejado quitar. Tengo la convicción de que ayer empezó la consolidación del movimiento estudiantil dentro de la PUCP. Y tengo fe (como un granito de mostaza) en que a partir de ahora nos dediquemos no sólo a construir una Universidad para todos, sino un país para todos. Como siempre debió ser. Como ha de ser de ahora en adelante. Conectando todo esto con el post anterior: ayer nos echamos a andar. A ver quién carajo se nos pone en frente.

4 de enero de 2009

A 50 años del Triunfo de la Revolución Cubana

Tal vez es hoy un poco tarde en términos conmemorativos. Sólo tal vez. Finalmente, eso carece de importancia. Se que la discusión alrededor de los éxitos y fracasos del proceso revolucionario cubano es larguísima, y no pretendo que esto sea una apología de los logros del castrismo ni mucho menos el resumen del discurso de la prensa pro-imperialista.
Quiero decir que si celebro éstos 50 años, si me emociono al ver a Raul Castro dirigéndose a miles de cubanos en una plaza abarrotada, si sonrío al ver una foto del Che Guevara, si derramo una lágrima por dentro, no es porque soy un convencido de que la Revolución ha sido un éxito. Si celebro éstos 50 años, si me emociono al ver a Raul Castro dirigiéndose a miles de cubanos en una plaza abarrotada, si sonrío al ver una foto del Che Guevara, si derramo una lágrima por dentro, es porque tengo ante mis ojos la imagen viva de una alternativa construida lejos del individualismo, una alternativa solidaria, una alternativa diferente. Y sonrío, por último, porque Cuba y su gente me demuestran que está en nuestras propias manos construir el proyecto que queremos y soñamos, que un pueblo es capaz de enarbolar las banderas de la lucha y defender la patria que quiere, sin presiones ni opresiones, sin miedos. Celebro la valentía de una nación que ha sabido enfrentarse a quienes intentan condenarla al subdesarollo individual y colectivo, a quienes pretenden beneficiarse de sus riquezas, a quienes creen que el hombre debe dejar de serlo para convertirse en un factor de producción, en un insumo, en "capital humano". Sería mediocre no reconocer los grandes logros que han tenido estos 50 años de Revolución en el aspecto social. Los indicadores de esperanza de vida al nacer, mortalidad infantil, mortalidad materna, analfabetismo, desnutrición, son, según cifras oficiales de organismos internacionales, los mejores de América Latina y están a la par de los niveles que se han alcanzado en los "países desarrollados". Los sistemas de Salud y Educación gratuitos que ofrece el Estado a toda la población han siginificado un gran avance en ésta materia. El sistema de salud, por ejemplo, garantiza la visita semanal de un médico a cada familia de la isla, permitiendo reducir el impacto de enfermedades mediante un sistema de atención preventiva y obligatorio. De otra parte, la educación no sólo como derecho, sino como deber, y las sanciones penales para quienes incumplan con enviar a sus hijos a la escuela, han significado la formación de nuevas generaciones orientadas a seguir construyendo el destino de su patria, además de garantizar su desarrollo individual. Sería ingenuo no reconocer, también, que los principales vicios de la Revolución se centran en el tema de las libertades políticas y económicas. Las restricciones a la propiedad y los bajos salarios son limitaciones fundamentales para elevar el nivel de consumo de la población. La prohibición no expresa de organizaciones políticas contrarias al oficialismo, la inexistencia de medios de comunicación independientes, el limitado o nulo acceso a servicios de internet y telefonía celular representan barreras a la información que todo ciudadano debería tener para ser real partícipe del gobierno de su nación. Finalmente, la propiedad de los medios de producción, totalmente en manos del Estado, no resuelve, como ya teorizó Karl Marx, y como demostraron las experiencias del socialismo real soviético, el problema de la explotación del proletariado, que únicamente cambia de patrón bajo nuevas relaciones sociales de producción no radicalmente opuestas a las del sistema capitalista. Urge, entonces, que Cuba siga mirando hacia adelante, orgullosa de éstos 50 años de Revolución. Los logros en materia social tienen carácter de no negociables para una población que ha sido partícipe de la construcción de su sociedad, pero que exige, al mismo tiempo, mejoras en cuanto a sus posibilidades económicas y políticas, más allá de que compartan o no el proyecto revolucionario. Urge, también, que desde aquí aprendamos las lecciones que nos ha dejado la Revolución Cubana. Absolutamente todas. Urge aún mas que recordemos que el socialismo es una etapa de transición hacia el comunismo, y que, precisamente por su naturaleza transitiva, conserva muchas de las deficiencias y mecanismos de explotación del capitalismo. Tal vez sea el momento preciso para citar al propio Fidel Castro: "Luchar por la utopía es hacerla realidad". O a Eduardo Galeano: "La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar". Es tiempo de echarse a andar.